Por qué Chicago huele a… chocolate?!
7 Abril 2009Una de las primeras cosas que noté en el momento en el que llegué al centro de Chicago fue un extraño olor que me desconcertaba un poco. Lo primero que pensé es que sería algún tipo de polución o gases procedentes de algún lugar infesto de alrededor o un daño colateral la consecuencia de algún tipo de infraestructura de la gran ciudad. Pero al mismo tiempo no me resultaba del todo enfermizo. Mi mente me decía que no respirase profundamente eso, que no podía ser nada bueno, pero a mi olfato no le parecía del todo desagradable sino más bien al contrario. Algunos lo afirmaron inmediatamente, sin dudarlo, y otros tras cavilar unos segundos nos dimos cuenta de que sí, es verdad, Chicago huele a chocolate.
Tras comentarlo con mis compañeros en varias ocasiones, el otro día no pude resistir más la curiosidad latente y busqué información de este extraño fenómeno existente en esta ciudad tan peculiar. Los resultados de esa búsqueda me sorprendieron gratamente, ya que una de las teorías que hasta ahora siempre me había tomado a broma resultaba ser la pura verdad: Chicago huele a chocolate porque hay una gran fábrica de chocolate en el medio y medio!!! (tenías razón Asier!)
Así es, la responsable desde 1939 de ese olor tan entrañable y habitual que te aborda cuando vas por la calle, cuando sales de la Red Line, cuando cruzas por uno de los puentes levadizos,… es la fábrica de chocolate Blommer, que se encuentra en el 600 West Kinzie St., muy cerca del río. Pensándolo bien, es la explicación más lógica, pero no podía dar crédito a que ese aroma fuese emanado por una sola fábrica e invadiese media ciudad, con lo extensa que es!
Así que si venís a Chicago alguna vez y mientras paseáis por el área de Near North (que es donde más habitualmente llega el olor, por la dirección del viento y la cercanía a la fábrica) notáis un delicioso y familiar aroma, sabed que es chocolate de la Blommer Chocolate Company. Aunque por lo que he leído, los chicaguenses podrían perder pronto ese privilegio chocolatero al más puro estilo Willy Wonka, ya que la EPA (Environmental Protection Agency) parece ser que se está encargando de que los responsables de la fábrica, la familia Blommer, reduzcan drásticamente sus emisiones. Esperemos que al menos no la cierren o la trasladen.





































