“Vagina Building”: leyenda urbana
8 Abril 2009Existe la extendida creencia en Chicago de que el Smurfit-Stone Building, más conocido popularmente como Diamond Building, fue diseñado por una arquitecta para ser una vagina un símbolo feminista, rompiendo con la habitual forma fálica de la arquitectura de la mayor parte de los rascacielos del mundo y en concreto de esta ciudad.
El edificio Diamond fue diseñado por la firma A. Epstein & Sons, con la parte superior del edificio en forma de diamante (de ahí el apodo) que además se ilumina por la noche inequívocamente en el mar de rascacielos chicaguense. Pero este rombo o romboide está partido por la mitad en la parte superior dejando una separación que supongo que es la que ha provocado y alimentado el mito. Pero incluso hay artículos como el que publicó 606 Magazine en 2004 que tiran por tierra esta leyenda urbana. De hecho, la respuesta ante la pregunta realizada a uno de los arquitectos de la citada firma fue que ni remotamente había sido esa su intención, sino que al parecer el diseño característico empleado tenía por objetivo maximizar la visión directa a Millenium Park (justo enfrente) así como destacar en el skyline.
Como curiosidad también hay que destacar que en ese diamante o rombo habitualmente se proyectan slogans deportivos o referidos a eventos socio-culturales, como pasó el día de las elecciones pasadas mostrando “VOTE 2008”. Esta misma práctica está bastante extendida y se puede ver en otros muchos edificios, como el gran Aon Center que el mismo día de las elecciones formaba el acrónimo “USA” en su fachada jugando con las luces encendidas o apagadas de cada cristalera, o el CNA Plaza que rezaba “GO SOX” cuando llegué a la ciudad en octubre (para ejemplo un botón).
Otra cosa que llama la atención de este edificio es que fue terminado en 1984 y sin embargo conserva una intacta apariencia de modernidad. Yo tengo que reconocer que si no lo hubiese leído apostaría a que era de los más nuevos de Downtown. En su día además era un edificio inteligente, aunque ahora supongo que se habrá quedado un poco “tonto” u obsoleto frente a los de última generación.
En cualquier caso, creo que la gente seguirá pensando en él como el Vagina Building y rescatando ese sentimiento de reivindicación feminista o anti-fálico en el mundo de la arquitectura de grandes ciudades, pues claramente resulta mucho más interesante, simpático y hasta romántico que la realidad.
Para que le deis vueltas por si todavía no estáis convencidos de las sanas e inocentes intenciones de sus creadores, aquí tenéis algunas fotos más que he rescatado de Flickr:








































Que coñazo de edificio no?