Bicicleta estática de exterior
9 octubre 2009Una de las últimas veces que estuve paseando con la cámara de fotos por el ilustre barrio de Oak Park, en el área metropolitana de Chicago, me encontré con una bicicleta de gimnasio en la calle.
La verdad es que con la cantidad de cosas extrañas que te encuentras en EEUU ya no me sorprendo, pero no me dejan de resultar curiosas algunas cosas. Me gusta preguntarme el por qué e imaginarme cómo habrá llegado eso a ahí. Por alguna razón alguien puso esta bicicleta estática en el trozo de césped típicamente americano que hay entre la calzada y el camino para peatones, en lo que casi se podría decir que forma parte del jardín de la casa, en una zona residencial que hay en Oak Park Street. Quizás haya una larga y complicada historia detrás de ello, o puede que simplemente los habitantes de la casa de enfrente hayan decidido que prefieren hacer ejercicio en el exterior, respirando aire fresco aunque sin irse demasiado lejos, y ahorrarse de paso el valioso espacio que ocuparía dentro del salón, del garaje o incluso de su propio jardín.
Lo más increíble es que la bicicleta, como podéis ver en la foto, no tiene ningún tipo de candado o seguridad antirrobo, pero tenía pinta de llevar ahí meses. En Chicago las bicicletas suelen volar rápidamente, salvo que la dejes en una zona muy segura, bien iluminada y tengas suerte, aunque claro, lo de que sea estática también lo pone un poco más difícil para los cacos.
Esta zona es conocida por las famosas “casas de Oak Park”, ya que está repleta de casas diseñadas por el visionario arquitecto americano Frank Lloyd Wright que comparten un estilo inconfundible y bastante impresionante. Otro día colgaré algunas de las muchas fotos que he tenido ocasión de hacer de esas edificaciones.





























Realmente interesante…
No la probaste? Quizás al pedalear se mueva todo el barrio mientras el ciclista permanece estático, creando una nueva y fascinante sensación de movimiento.
En realidad era una máquina del tiempo, pero lo que hice todos esos años viajando a diferentes épocas no lo cuento
que si no el futuro no tiene gracia